Ojo con el proceso disciplinario

Foto: la república

Vizcarra en la vereda del frente

Los riesgos de hacer política

"Las acusaciones de populismo revelan el éxito del presidente. Efectivamente, ha conectado con el pueblo, uno cuyo contornos no son claros. Queda por ver si elige el mejor camino para andar junto con él."

Ivan Lanegra

Publicado: 2018-08-12

El fujimorismo ha logrado –con sumo esfuerzo– encarnar el orden político actual. Uno que la ciudadanía en general rechaza y mira con profunda desconfianza. En los últimos años, el discurso contrario a dicho orden – establishment– ha rendido buenos resultados políticos. Alan García lo encarnó en el 2001. Ollanta Humala en el 2006 y en 2011. Keiko Fujimori también buscó ese espacio y estuvo cerca de lograr la presidencia. Pero no lo logró. El anti-fujimorismo y sus errores de campaña la volvieron a derrotar. Pero la derrota vino acompañada de un resultado congresal inédito: 73 congresistas de 130. El control absoluto de una de las instituciones más desprestigiadas dentro de ese orden tan mal visto. ¿Qué hacer? ¿Cómo ser contrario a un orden cuando controlas uno de sus piezas centrales, pero sin controlar el gobierno? 

La respuesta ha sido errática y torpe. El uso del parlamento para debilitar y eventualmente tener controlado al gobierno ha terminado por reafirmar antes que cambiar el desprestigio congresal. Galarreta llevó al Congreso a niveles de aprobación de apenas un dígito. Y como si no fuera suficiente, ahora Fuerza Popular está en soledad en su mesa directiva. Hoy en día el fujimorismo liderado por Keiko Fujimori es la encarnación del orden político decadente. Como fruto de ello, regresa a los niveles de aprobación del fujimorismo de inicios de siglo: 14%. Es por dicha razón que cualquier cosa que se vea cercano al fujimorismo hoy en día sufre del efecto anti-Midas: pierde valor. Y aunque los partidos nacionales no han tenido un buen desempeño en las elecciones subnacionales, es probable que ponga más cuesta arriba el trabajo para sus candidatos.

El presidente Vizcarra ha comprendido esta situación, y se ha ubicado la vereda del frente, una que es crítica de dicho orden, en particular del parlamento. Esto ha sido suficiente para alcanzar casi el 50% de respaldo. La propuesta de reforma política del gobierno tiene flancos débiles y es evidente que ha debido construirse a pasos acelerados, sin la preparación suficiente. Esto va a generar presiones por cambios o ajustes. El punto es que el ejecutivo deberá definir cuáles cambios son aceptables y cuáles no, y qué decisión adoptar antes una propuesta congresal inaceptable. Si termina aceptando una propuesta que luzca condescendiente con los parlamentarios, podría hacer poco creíble su crítica al orden actual. Es por ello que en ese supuesto no tendría otra opción que confrontar. ¿Lo hará? ¿En qué términos? La confrontación inútil también está mal vista. Tendrá que ser una muy clara en sus términos y consecuencias. Todo esto implica hacer política. Las acusaciones de populismo revelan el éxito del presidente. Efectivamente, ha conectado con el pueblo, uno cuyo contornos no son claros. Queda por ver si elige el mejor camino para andar junto con él.

Es por ello necesario señalar que lo anterior no es suficiente para llenar la agenda gubernamental: estar del otro lado no implicar saber a dónde ir. Aunque el mensaje de fiestas patrias ha planteado ciertas líneas gruesas, aún no es claro cuál es la propuesta del gobierno para los casi 3 años que restan, salvo en las medidas de reforma judicial y en la lucha contra la corrupción. Los ministros no han dado muchas luces sobre las políticas sectoriales que derivan del mensaje del 28 de julio. Aquí hay una carencia que debe ser resuelta con prontitud, y que debería partir de cierta visión de conjunto que solo el presidente Vizcarra puede dar. Su recuperación en las encuestas ha generado las condiciones políticas para que el gobierno pueda transmitir un mensaje creíble, razón por la cual no puede desaprovecharse esta quizá breve ventana de oportunidad.


Escrito por

Ivan Lanegra

Enseño ciencia política en la PUCP y en la Universidad del Pacífico. Tras 20 años en el Estado, intento escribir con simpleza sobre él.


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Ensayos de Estado

Textos breves sobre política, Estado y gestión pública