desde este momento, no más hermanitos

fuente: https://www.youtube.com/watch?v=THXukSdvtEI

Transparencia y política de la memoria

La crisis del LUM

Publicado: 2017-08-22

La renuncia del reconocido académico Guillermo Nugent a la dirección del «Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social» (LUM), un espacio adscrito al Ministerio de Cultura, ha generado una crisis en dicha entidad. El LUM es –de acuerdo con su portal oficial– un espacio de conmemoración, pedagógico y cultural, que presenta la historia de los hechos ocurridos durante el conflicto interno en el Perú, iniciado por los grupos terroristas, entre 1980 y el 2000. El detonante de la crisis fue la exposición temporal «Resistencia Visual 1992» 

A partir de lo declarado por las propias autoridades del Ministerio de Cultura puedo resumir la situación en los siguientes cuatro puntos:

a. El Ministro Salvador del Solar y Guillermo Nugent conversaron, al inicio de la gestión de este último, sobre la necesidad de «que el LUM se consolidara como un espacio en el que todos los peruanos pudieran acercarse al delicado tema de la memoria con la mirada abierta y, en la medida de lo posible, sin sentirse atacados, excluidos o inclinados a descartar la sola idea de visitar el lugar, de anticipar o suponer el predominio de una visión o posición política sobre otras». Esto, evaluaron, era especialmente importante en un «ambiente de polarización política en el que vivimos».

b. El Ministro Del Solar y su equipo consideraron que la muestra «Resistencia Visual 1992» puso en riesgo los objetivos institucionales conversados con Nugent. 

c. Ante dicha situación, el Ministro Salvador del Solar le pidió su renuncia a Guillermo Nugent, al ser el responsable de autorizar la exposición que evaluó como sesgada, lo que, considera el ministro, puso en riesgo los objetivos del LUM. 

d. Tomaron la decisión, además, de mantener la muestra «Resistencia Visual 1992» según lo programado y sin cambios en su contenido.

Quiero concentrarme en dos cuestiones. Primero, en la transparencia de las políticas institucionales. Segundo, en la debilidad del criterio general utilizado.

La publicidad de la memoria

El LUM es una instancia pública. Por lo tanto, sus políticas institucionales deben ser públicas. ¿Qué debe uno esperar del LUM? Esto debe ser muy claro y transparente. Así, al revisar el portal del LUM encuentro que sus objetivos son «mantener un enfoque plural, acogiendo la diversidad de voces y rostros que experimentaron la violencia; promoviendo la memoria, impulsando el diálogo permanente en materia de democracia y derechos humanos; enfatizando la relevancia del acceso a la justicia y promoción de la inclusión y la tolerancia. El LUM no busca ser un lugar de certezas, porque no es posible coincidir el pasado de la violencia en una memoria única. Una de las premisas del LUM es constatar que las divergencias en las formas de ver y dar significado al pasado de violencia son parte de la realidad. No se pretende la uniformidad de todas las memorias o generar una unívoca. Lo que se busca desde el LUM es promover y aprender de estas memorias, de sus disputas y conflictividad, para crear nuevas formas de convivencia en el presente. Se asume el reto de tensar la diferencia, tomando su confrontación en el diálogo como punto de partida».

Al comparar los objetivos reseñados y los lineamientos que el Ministro dispuso verbalmente, veo que no coinciden. Mientras que la visión de Del Solar busca evitar que alguien «se sienta atacado» y trata de evadir el conflicto, la política oficial admite que no hay memoria unívoca y de hecho plantea aprender de las disputas y la conflictividad. Algo que la muestra «Resistencia Visual 1992» no niega. Entonces, el primer problema es que el Ministro y su equipo definieron nuevas directrices para el LUM sin hacerlos transparentes, públicos. Y esto es muy importante, pues define qué esperar ver en el LUM y qué no, de lo cual deriva su significado y legitimidad. Desde luego, era aún mejor generar un espacio de diálogo previo para someter las directrices al juicio público, lo que pudo ayudar a reafirmar, mejorar o descartar los agregados. El equipo ministerial ha señalado que «Resistencia Visual 1992» es sesgada. ¿Qué criterio define qué es sesgado y qué no? Este criterio también debe ser público. Además, los criterios deben ser verificables para así reducir la arbitrariedad de los funcionarios y poder juzgar sus decisiones.

Subjetividad y justicia

El Ministro del Solar plantea el contenido del LUM logre –en la medida de lo posible– que nadie se sienta atacado. ¿Por qué el hecho de que alguien se sienta atacado por un contenido del LUM puede ser un criterio para determinar qué debe exponerse y qué no? Hay hechos cuya dureza sin duda van a hacer que muchos se sientan atacados. Hay interpretaciones de dichos hechos que pueden tener el mismo efecto. Pero no veo como ello puede llevar a negar su exposición en un lugar dedicado a la memoria. Ligar la «polarización política» a la necesidad de evitar que alguien se sienta atacado es someter los objetivos institucionales del LUM a la posición gubernamental sobre cómo enfrentar dicha polarización. Desde luego el gobierno puede elegir este camino, pero al hacerlo lo único que va a lograr desde mi punto de vista es el debilitamiento del LUM.

En resumen, no es la exposición «Resistencia Visual 1992» lo que ha puesto en riesgo los objetivos del LUM. Es la existencia de una directriz que no era pública sobre qué debía ser el LUM y que condiciona lo que puede o no exponerse a la necesidad política de que «nadie se sienta atacado» en un contexto de polarización política. Si el gobierno consideraba que este era el camino a seguir, debió hacerlo público desde el inicio, defendiendo su decisión en el espacio público, donde pudo quizá darse cuenta del error. Al no hacerlo, ha debilitado al LUM y ha generado un maltrato inaceptable a los expositores de «Resistencia Visual 1992» que ven como los funcionarios del Ministerio de Cultura juzgan su trabajo de «sesgado» e «inadecuado para el LUM» sin criterios públicos y previamente conocidos. Pedir disculpas públicas a los expositores puede ser el primer paso para ir reparando el daño generado. Las malas decisiones pueden tomarse incluso con buena voluntad. Esta debe impulsarnos a corregirlas.


Escrito por

Ivan Lanegra

Enseño ciencia política en la PUCP y en la Universidad del Pacífico. Tras 20 años en el Estado, intento escribir con simpleza sobre él.


Publicado en

Ensayos de Estado

Textos breves sobre política, Estado y gestión pública